La capital de la isla se halla situada en el extremo nororiental. Posee un puerto importante en torno al cual ha girado buena parte de la vida de la ciudad. En su casco histórico se advierten las huellas de un pasado colonial, en el que las sólidas casas canarias con balcones de madera desembocan en coloristas paseos de edificios modernistas en los que comerciantes de todas las nacionalidades se han establecido.
Su hermosa Catedral, enclavada en una amplia y armoniosa plaza de la que forman parte casas señoriales y el Ayuntamiento, sus museos y su amplia oferta cultural se complementa con una magnífica playa como lugar de esparcimiento para lugareños y visitantes.
Es la capital de la isla y la ciudad más poblada del archipiélago 355.000 habitantes. Se divide claramente en dos zonas: la ciudad antigua, con aires coloniales y andaluces, y el puerto, donde se concentra la expansión turística y la famosa Playa de Las Canteras, la playa urbana más extensa de Europa, con más de 3,5 kilómetros, protegida por una barrera natural, en cuyo paseo se concentra toda la cocina internacional y canaria que el turista más exigente puede pedir.
La Palma goza de una gran cantidad de turismo a lo largo del año y esto tiene mucho que ver con sus playas. Las Alcaravaneras no es apta para el baño, pero alberga el Club Náutico y el Club Varadero. El Parque Romano, entre el Club de Natación Metropole y la Supercomisaría de Policía, está diseñado para la práctica del atletismo.