La capital de Rusia es una de las ciudades más grandes del planeta. Moscú ha sido y es uno de los más importantes centros políticos, industriales, científicos y culturales del mundo. Actualmente, Moscú es el centro neurálgico de la actividad económica Rusa, núcleo de la Zona Económica Central, la más avanzada en cuanto al nivel de desarrollo de la industria y donde se encuentra el mayor potencial científico, técnico y sociocultural.
El turista puede deleitarse visitando los casi 100 museos moscovitas. Entre los que destacan los del Kremlin, la Galería Tretiakov, el Museo de Artes Plásticas A. Pushkin, el Museo de Artes Decorativas y Aplicadas de Rusia, el Museo de Bellas Artes de los Pueblos del Oriente, el Museo de Historia, el Museo Politécnico y los pequeños y encantadores museos conmemorativos dedicados a célebres personalidades de ciencia y cultura.
Y es que la cultura en Moscú ha tenido siempre un papel relevante en la vida de la ciudad. Prueba de ello es, por ejemplo, su enorme red de teatros. Funcionan más de 60 teatros profesionales, entre otros, el Bolshoi, el Mali (Pequeño), el de Arte M. Gorki (MJAT), el de Arte A. Chejov (MJAT), el Teatro Vajtangov, el Teatro Mayakovski, el del Soviet de Moscú (Mossoviet), el del Komsomol Leninista (Lenkorn), el de Drama y Comedia en Taganka, el de Títeres S. Obraztsov, etc.
A los teatros hay que añadir los dos circos fijos y veinte salas de conciertos. Dos veces al año los aficionados al arte pueden disfrutar de las fiestas que se organizan en la capital. En la capital están abiertos al público más de 50 jardines y parques históricos. Todo ello, hace de Moscú el principal centro turístico de Rusia. En definitiva, Moscú es la gran capital de un gran país que, sin duda, sobrepasará las expectativas de cualquiera que tenga la posibilidad de visitarla.